miércoles, 15 de mayo de 2013

"Siempre serás tú"

 Eso fue lo que me dijo, después de casi un año sin conversar. Después de casi un año donde mis amores fueron efímeros y los suyos fueron de mentira. Él no entiende, o tal vez no entiendo yo, que jamás podremos estar juntos, porque, a pesar de que siempre lo quiera, habrá algo que no dejará que pase algo más entre nosotros que solo amistad "con derecho a agarre". Las cosas como son.

 La última vez que conversamos él me dijo que se iba a alejar de mí porque yo le hacía mucho daño. Le dije que no me parecía buena idea pero que la respetaba. Y así fue. Nos alejamos y dejamos atrás los besos intensos en su mueble, los "Te quiero" y los "Seremos solo amigos" para cada uno seguir con su vida. Conocí a muchos otros hijos de puta, pero siempre pensé que él sería, al final de todo sapo, el único príncipe que querría besar después de todo. Me equivoqué, para variar.

 Ayer me dijo que me extrañaba. Me desbloqueó del Facebook, me volvió a seguir al twitter y me escribió a ambos inbox. Me sorprendí porque no pensé en volver a leer alguna noticia suya. Y me sorprendí más cuando vi que en la mayoría de sus fotos estaba acompañado por una chica que, al igual que yo, lo conoce ya más de cuatro años. "Qué bueno que esté feliz" me dije a mí misma. Total, yo también -se supone- que lo estoy y siempre las cosas fueron mejores cada uno por su lado. Conversamos largo rato acerca de cómo nos estuvo yendo este tiempo, de cómo fue que empezamos nuestras relaciones y preguntándonos si todavía nos gustaba el pollo tipakay o el arroz tapado. Hablamos pura trivialidad. Pero no podía ocultar mi sorpresa ni mi poquito porcentaje de disgusto al saberlo tan feliz y enamorado, y algo no me olía bien. Le pregunté que por qué me contactaba, que por qué ahora que ambos estábamos bien. Me dijo que extrañaba mis besos, mis abrazos y mi presencia a su lado. Le pregunté por qué decía eso, si estaba con otra persona. Me dijo "siempre serás tú". No supe cómo tomarlo y me desconecté, presa del miedo y con lágrimas en los ojos me desconecté.

 Ahora no sé qué hacer. No sé si responder sus mensajes o ignorarlo. Sé que si lo veo no podré ocultar mi todavía gusto hacia él. Sé que lo más probable es que, si nos vemos, nos prendamos el uno del otro y no nos soltemos. Y tengo miedo de que siga enamorado de mí, porque yo por él no siento más que solo cariño. 

7 comentarios:

  1. Entiendo muy bien tu situación, no hace mucho estaba en una situación parecida, el enamorado era yo y a mí me querían solo como “amigo”, no quiero perder tu amistad y ahí me di cuenta que no teníamos futuro, asi que hice de tripas corazón y me aleje. A veces me muero por hablarle y decirle lo que siento! Pero ya no puedo retroceder! Ya tome una decisión!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué bueno que hayas tomado tu decisión, Gary. A veces es mejor así. Los sentimientos son bonitos y todo, pero no se puede :/

      Eliminar
  2. A veces es bueno que las cosas tengan un fin y queden como "un bonito recuerdo" o "pudo haber sido genial". Aveces hay que cerrar el libro y leer el siguiente tomo.

    Sigue escribiendo.

    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes razón César, el siguiente tomo espero que esté lleno de momentos felices para él.

      ¡Intentaré seguir escribiendo! :)
      Gracias

      Eliminar
  3. Muchas veces he intentado alejar, creo que hasta ahora lo intento. Pero cuesta mucho cuando hay un cariño entre ambos. Creo que lo mejor es decirle que por el bien de ambos eviten ese tipo de comentarios, pero creo q no valdría mucho pq en el menor descuido las palabras se las llevaran el viento para nuevamente caer en los mismo.

    Saludos.!!
    Te sigo :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto eso de lo del menor descuido... sé que si lo veo, si nos vemos, podemos caer en lo mismo y no es justo para él...

      saludos, gracias por seguirme!

      Eliminar